El Chimborazo

Para los Puruháes era considerada una montaña sagrada que debe haber inspirado leyendas mágicas, así como a muchos ha inspirado poesía.

Ascender por sus laderas hasta llegar a la planicie donde comienza el gran manto blanco resplandeciente y poder mirarlo, es una suerte, porque generalmente está cubierto por la neblina espesa como ocultando su gran belleza.

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Galería de imágenes del Monte Chimborazo

Estar allí es una experiencia personal, sentir la lluvia de pequeños pedazos de hielo como perlas juguetonas saltando de un lugar a otro, es algo maravilloso. Sentarse en una piedra para tomar un descanso necesario, es el momento para dejarse llevar por los sentidos, ese silencio casi absoluto te lleva a un encuentro íntimo.

El viento helado que se pega en las mejillas me recuerda uno de sus significados “Viento sagrado de la luna”, es un viaje hacia la sabiduría de la montaña, con el respeto que se merece para recibir el aprendizaje.

Es impredecible, puedes encontrarte con una planicie de piedras volcánicas con tonos adquiridos con el tiempo por la alta cantidad de hierro parcialmente oxidado y sentir que estas en un planeta rojo, alimentado de vertientes de agua que nacen del deshielo: puras, transparentes.

Sin duda es una experiencia única y profunda visitar al Coloso de los Andes. El Punto Terrestre más cercano al Sol, La Luna y Las Estrellas.


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